Telarañas

La amnesia de «Lalo» González: censura y amiguismo en el Poder Judicial

El informe de la Magistrada Presidenta del Tribunal Superior de Justicia, Rebeca Aladro Echeverría, dejó al descubierto la intolerancia que hoy priva en el área de comunicación del Poder Judicial. Mientras las puertas se abrieron para todo tipo de invitados —incluyendo a uno que otro personaje enmascarado—, a varios reporteros se les negó el acceso por una simple razón: no ser «afines» a la narrativa oficial.
La ironía de la jornada la firmó Eduardo González, jefe de prensa de la institución. Al «buen Lalo» se le olvidó muy rápido su pasado. Quien hoy actúa como censor y selecciona qué periodismo es bienvenido, caminó durante años la calle como reportero y padeció los mismos bloqueos que hoy aplica sin empacho desde la comodidad de la nómina.
Filtrar a la prensa para armar una cobertura a modo no protege la imagen del Poder Judicial; al contrario, ensucia la rendición de cuentas de la magistrada Aladro y exhibe la amnesia de un funcionario al que el cargo se le subió a la cabeza. Los puestos públicos son pasajeros, Lalo; el respeto al gremio y la memoria, no.
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