Cultura

Exhorta investigadora de UAEH valorar cempasúchil como patrimonio de México

PACHUCA DE SOTO, 31 OCT/NEWS HIDALGO/.- Historias, tradiciones, conocimiento ancestral, así como diferentes usos son lo que envuelve el místico aroma y el color encendido de las flores de Cempasúchil, que constituyen un patrimonio biocultural de México el cual debería ser mejor conocido, valorado y compartido, así lo considera la profesora investigadora de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), María del Carmen López Ramírez.

Adscrita al Área Académica de Biología, la profesora investigadora subrayó la importancia de saber más acerca de la flor de cempasúchil pues hay detrás una historia precolombina, poscolonial, diferentes usos, y un conocimiento ancestral. “En la medida que conozcamos esta información de primera mano, a través de las comunidades originarias, vamos a aprender del valor de nuestros recursos, más allá de lo económico”, afirmó.

“Lo importante es no olvidar, reconocer su importancia y compartir ese conocimiento, mientras hagamos eso, vamos a darle el valor que posee este recurso”, señaló la investigadora, quien trabaja las líneas de investigación de Historia Ambiental, y Patrimonio Biocultural –referente al saber sobre plantas, animales y paisaje-.

La flor de Cempasúchil es originaria de México y su nombre proviene del náhuatl “Cempohualxochitl” que significa “veinte flores” o “varias flores”. Explicó que la flor de cempasúchil cobra una gran relevancia cultural al simbolizar la celebración del Día de Muertos, según la creencia, son el punto de conexión entre este y el otro mundo, pues se dice que el color de esta flor ilumina el camino y el aroma guía a las almas de los difuntos hacia el altar que colocaron sus familiares.

Además de su uso ceremonial y ornamental para el altar de Día de Muertos, la flor de cempasúchil también se utiliza como repelente de insectos, como pigmento, bactericida, neutralizador de olores, así como medicina para animales y personas, principalmente para tratar problemas estomacales mediante infusiones o tés, o bien, machacada o como ingrediente para otros alimentos.

Dichos usos se han documentado en los códices Florentino y el Badiano -considerado como el texto más antiguo de medicina escrito en América-, que reúnen el saber de los ancianos nahuas de las comunidades de aquel siglo XVI. En estos documentos también se refiere al uso ceremonial en diferentes temporadas del año. “Gracias a la conservación de las lenguas originarias y las tradiciones de muchas culturas originarias de México, conservamos el uso y conocimiento de esta especie del cempasúchil”, comentó la especialista.

En los códices igualmente se documenta que en las ceremonias de los nahuas, un grupo olía la flor como una forma de comunicarse con sus dioses y otros elementos en los que ellos creían. “Nosotros seguimos diciendo que su aroma y color de estas flores es una fuente de comunicación con los muertos”, comentó la doctora perteneciente al Instituto de Ciencias Básicas e Ingeniería (ICBI).

Aunque existen varias especies de flor de cempasúchil, las personas muestran preferencia por aquellas con más pétalos pues resultan más adecuadas para los adornos. “México está tratando de conservar el patrimonio que representan estas flores, aunque también hay otros tagetes (flores de cempasúchil) que vienen de otros sitios por sus características quizá están ganando terreno frente a otras especies mexicanas”, mencionó.

Al recomendar el documento “Guía para conocer el germoplasma mexicano del Cempohualxochitl”, de Miguel Ángel Serrato Cruz y otros colaboradores, refirió que este estudio documenta que la flor de cempasúchil como un recurso natural y elemento cultural de gran relevancia tiene diferentes especies y sus características. El Tagete Espátula es el más famoso para el Día de Muertos, de entre cerca de 50 especies que existen en México.

La flor de cempasúchil, sostuvo la doctora, puede ser estudiada desde diferentes disciplinas científicas, desde la botánica hasta la economía para analizar planes de desarrollo económico a partir de la producción y comercialización de esta especie; desde la sociología y la antropología para conocer el papel de esta flor a través de las tradiciones de las épocas y las sociedades, entre otros enfoques de estudio que se pueden encontrar.

Mostrar más

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba