Investigación de la UAEH señala la salud ambiental a través de libélulas

PACHUCA DE SOTO, 09 FEB/NEWS HIDALGO/.- El estudio de las libélulas ayuda a comprender la biodiversidad local y ofrece información sobre la calidad del agua y el equilibrio ecológico, explicaron Ana Paola Martínez Falcón, profesora investigadora del Área Académica de Ciencias de la Biodiversidad, y Josué Dolores Silva Hurtado, alumno del Doctorado en Ciencias en Biodiversidad y Conservación, ambos de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH).
Estos insectos, junto con los caballitos del diablo, son de gran relevancia ecológica para evaluar la salud de los cuerpos de agua. En México viven en diversos ecosistemas, desde bosques templados hasta humedales subtropicales, por lo que el objetivo del trabajo es mostrar su importancia biológica, los lugares donde habitan y los desafíos que enfrentan ante la degradación de su entorno.
Entre los odonatos se distinguen dos grupos principales: las libélulas (Anisoptera), que tienen la cabeza redonda y ojos prominentes que ocupan gran parte de ella, además de alas que permanecen abiertas horizontalmente al reposar y un cuerpo generalmente más grande. Por otro lado, los caballitos del diablo (Zygoptera) presentan cabeza alargada lateralmente, ojos situados en cada extremo, un cuerpo compacto y alas delanteras y traseras de tamaño similar que se mantienen en posición vertical al descansar.
Los expertos de la UAEH detallaron que estos ejemplares son depredadores que se alimentan de otros insectos y
pequeños organismos, lo que los convierte en excelentes controladores de plagas, como los mosquitos. Aunado a ello, poseen una gran sensibilidad a las alteraciones ambientales, como la contaminación y los cambios en el uso del suelo.
Por esta razón, el análisis de sus patrones migratorios resulta esencial para comprender mejor la ecología de las
especies, los factores que influyen en sus desplazamientos y la conservación de los ecosistemas acuáticos que sostienen estas rutas, pues su presencia está ligada a la existencia de cuerpos de agua dulce limpios y hábitats sanos. De modo que su reducción sirve como señal de alerta frente a la contaminación, la sequía y otros impactos humanos.



