Buscan precios justos para productores del campo en Hidalgo

PACHUCA DE SOTO, 18 MAY /NEWS HIDALGO/.- Bajo la estrategia del gobernador Julio Menchaca Salazar de fortalecer al campo hidalguense desde el origen y garantizar condiciones más justas para las y los productores, el gobierno de Hidalgo consolida una política pública enfocada en la productividad agrícola, la seguridad alimentaria y la estabilidad económica de las familias rurales.
Así lo confirmó Napoleón González Pérez, secretario de Agricultura y Desarrollo Rural del Estado de Hidalgo, durante su intervención en la conferencia de prensa semanal, quien señaló que través de una inversión histórica en semillas certificadas y habilitadas de maíz, cebada, avena y jitomate, la administración estatal impulsa un campo más competitivo, sustentable y con mayores oportunidades de comercialización para quienes trabajan la tierra.
Destacó que invertir en semillas certificadas significa apostar por mejores cosechas, mayor productividad y una agricultura más rentable, al tiempo que se fortalece la seguridad alimentaria de Hidalgo.
Uno de los principales ejemplos del potencial agrícola de la entidad es la cebada, cultivo estratégico en el que Hidalgo ocupa, desde 2023, el primer lugar nacional en producción de cebada maltera y en superficie trabajada por productores hidalguenses.
En 2023 la producción estatal superó las 174 mil toneladas; en 2024 alcanzó más de 195 mil toneladas y para 2025 se proyectan más de 184 mil toneladas, reflejo del trabajo coordinado entre productores y gobierno estatal.
En el caso de la avena, fundamental para el fortalecimiento del sector pecuario y forrajero, Hidalgo mantuvo una producción cercana a las 2 mil 900 toneladas durante 2023 y 2024, contribuyendo al abastecimiento ganadero y a mejorar la calidad de los cultivos mediante semillas certificadas.
La estrategia estatal también impulsa alternativas de diversificación agrícola como el jitomate, cuya producción anual supera las 55 mil toneladas y mantiene una tendencia de crecimiento sostenido. Por primera vez, el gobierno estatal implementó un componente específico para este cultivo con apoyos directos y acciones para rehabilitar invernaderos abandonados.
En cuanto al maíz, considerado el cultivo más importante y representativo de Hidalgo, la producción estatal superó las 576 mil toneladas en años recientes y alcanzó más de 658 mil toneladas en 2024.
“Fortalecer el maíz significa fortalecer la seguridad alimentaria, el desarrollo rural y el bienestar de miles de familias hidalguenses”, insistió el servidor público.
La administración encabezada por Julio Menchaca también transformó el esquema de apoyos al eliminar el intermediarismo y otorgar subsidios del 100 por ciento, sin solicitar aportaciones económicas a las y los productores.
Entre 2017 y 2020 se invirtieron poco más de 68 millones de pesos en la entrega de semillas bajo esquemas limitados, mientras que entre 2023 y 2026 la inversión estatal asciende a 185 millones de pesos, lo que representa un incremento superior al 165 por ciento.
Tan sólo en cebada se han destinado más de 48.2 millones de pesos en beneficio de más de 10 mil productores; en maíz, la inversión supera los 54.2 millones de pesos para apoyar a casi 12 mil productoras y productores; en avena se han invertido más de 33.5 millones de pesos y, por primera vez, se destinaron cerca de 49 millones de pesos para fortalecer la producción de jitomate.
En lo que respecta a la situación del gusano barrenador, el secretario detalló que actualmente se tienen 382 casos en bovinos, 68 caninos, 39 conejos, 21 ovinos, 17 equinos, cinco caprinos, dos felinos, un aviar y una liebre; mientras que en la entidad no existe ningún caso en el que algún animal haya muerto a causa del gusano barrenador.
Finalmente, Napoleón González reiteró que uno de los principales objetivos es alcanzar condiciones más justas para el campo mediante esquemas de agricultura por contrato, con los cuales las y los productores puedan conocer desde el inicio del ciclo agrícola cuánto producirán, a quién venderán y bajo qué precio, garantizando así un equilibrio entre la rentabilidad del productor y el bienestar de las familias consumidoras, uno de los principales objetivos de esta administración.



