El milagro de las gemelas de la Huasteca

*Vencen la prematurez extrema y dos paros cardíacos
PACHUCA DE SOTO, 22 JUL /NEWS HIDALGO/.- Hay historias de supervivencia que conmueven y demuestran el verdadero valor de la medicina pública. Tras permanecer casi dos meses luchando por sus vidas en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN), dos gemelas originarias de Huejutla vencieron todo pronóstico en contra y finalmente recibieron el alta médica en el Hospital General “Dra. Columba Rivera Osorio” del ISSSTE.
El camino hacia este día parecía casi imposible el pasado 22 de mayo, cuando las pequeñas nacieron con apenas 29 semanas de gestación. Al tratarse de una prematurez extrema, sus órganos no estaban desarrollados, lo que desencadenó complicaciones severas para respirar, regular su temperatura y digerir alimentos. La situación era tan crítica que una de las bebés tuvo que ser reanimada tras sufrir dos paros cardíacos en sus primeros días de vida.
Un operativo por aire para salvar dos vidas
La emergencia comenzó en la Clínica Hospital de Huejutla, donde el equipo médico logró estabilizar a las recién nacidas para ganar tiempo vital. Ante el riesgo inminente, se coordinó un despliegue de traslado aéreo de urgencia junto con el Gobierno del Estado para transportar a las bebés desde la Huasteca hidalguense hasta la capital del estado en incubadoras de soporte vital.
Al llegar a Pachuca, un equipo multidisciplinario liderado por la neonatóloga Daniela Solís Hernández tomó el control de la emergencia en la UCIN, combinando tecnología de punta con un enfoque profundamente humano:
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Estrategias de vanguardia: Se aplicaron protocolos de mínima manipulación, manejo hemodinámico y técnicas de neuroprotección neonatal para lograr la maduración de sus órganos y el aumento de peso necesario.
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El contacto humano como medicina: A través del «Método Canguro», se promovió el contacto piel a piel con sus padres, factor determinante para su autorregulación térmica y evolución afectiva.
«Nos devolvieron la vida»: El regreso a la Huasteca
Durante los 60 días que duró esta amarga pesadilla hecha milagro, sus padres, Micaela Sierra Robles y Antonino Robles Alvarado, no se despegaron de Pachuca. Hoy, con sus dos hijas en brazos, la familia emprende el viaje de regreso a casa.
«Es un momento que veíamos lejano y lleno de incertidumbre. Ver salir a nuestras hijas sanas es algo que jamás vamos a terminar de agradecer a los médicos y enfermeras que no las soltaron ni un solo segundo», expresaron los padres antes de dejar el nosocomio.
Por su parte, directivos e integrantes del equipo médico del ISSSTE Hidalgo coincidieron en que casos como el de las gemelas demuestran el alcance de los protocolos de blindaje clínico y la coordinación interinstitucional cuando la vida de los pacientes más vulnerables está en juego.
Hoy, la Huasteca hidalguense recibe de vuelta a dos guerreras que escribieron su primera gran victoria apenas al nacer.



