La pitahaya y el arte de crear productos con valor agregado

CIUDAD DE MEXICO, 02 AGO/NEWS HIDALGO/.- A partir de la pulpa y las semillas de la pitahaya se producen una gran cantidad de productos. Desde aguas y paletas heladas, perfectas para el calor del verano, hasta yogurth, mermeladas e incluso sopas. Así, la planta de la pitahaya se transforma y se diversifica para conquistar el mercado nacional.
Después de ser seducida por una floración de pitahaya, Naima Jazibi Cárcamo Toalá decidió dedicar su energía a producir una de las frutas más coloridas que existen en Centroamérica, la pitahaya, una planta que antes se daba solo de manera silvestre y se usaba para dividir un cerco de otro.
En 2017, la agricultora adquirió el Rancho “El Brasil”, ubicado en Suchiapa, Chiapas, donde introdujo las primeras 2 mil plantas. Desde entonces no ha dejado de sembrar y se ha convertido en una de las productoras de pitahaya más importantes a nivel nacional, logrando producciones de hasta una tonelada.
Actualmente “El Brasil” posee más de 7 mil plantas de al menos 20 variedades distintas, de las cuales se crean una larga lista de productos como aguas, paletas heladas, yogurth, gelatinas, mermeladas e incluso sopas.
Desde el inicio, Naima tenía muy claro hacia dónde quería llevar el cultivo: que la fruta no perdiera su esencia. “En eso quisimos distinguirnos: vender una paleta de fruta natural. Y cuando digo eso es porque es una paleta hecha de jugo de la fruta y de la pulpa. Al yogurth le ponemos una base de mermelada de pitahaya, hacemos un batido con la fruta y luego ponemos fruta fresca y trigo natural”, expone.
Versátil y nutritiva
Además de ser muy atractiva, por su intensa coloración, la pitahaya es una fruta baja en calorías y alta en fibra. Su cáscara es alta en colágeno y las semillas contienen omega-3 y es muy rica en vitamina C. Además contiene minerales, hierro, magnesio, calcio y boro. Su consumo contribuye a regular la presión y a limpiar los vasos sanguíneos.
“Tiene muchísimas propiedades. Desde la pulpa hasta la cáscara y el esqueje. Las flores también se pueden aprovechar para hacer en sopa, nada más que es así el día que se abran, porque como es flor de un día”, destaca la ingeniera.
En México tenemos variedades endémicas de pitahaya. Entre las variedades de pitahaya se encuentran: Undatus blanca, Undatus roja, Delight, Amarilla, Rosa Mexicana, Rosa intensa, Connie Mayer, Esmeralda, Graffiti, Australiana y Undatus Vietnam White. Actualmente existen más de 200 híbridos y sus principales productores son México, Ecuador, Perú y Brasil.
Pero el rancho “El Brasil” no se ha quedado solo en la producción de pitahaya y productos derivados de la misma, también se ha vinculado con escuelas e instituciones como el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP) donde ha recibido apoyo para transformar toda la parte agroecológica.
“Para nosotros el INIFAP representa un parteaguas. Haber contactado al ingeniero Jeremías Natarén del campus Cotaxtla, porque tuvo la apertura de transmitir sus conocimientos, su experiencia con el cultivo. A partir de que él llega como asesor técnico con nosotros, la plantación dio un cambio muy significativo, todo el tema de las labores, todo el tema de la nutrición. Dejamos de usar químicos y transitamos a una producción sin químicos”.
Si quieres conocer más sobre la pitahaya visita su sitio web de Rancho El Brasil: https://www.ranchoelbrasil.com/acerca/#timeline



