Estudiante de secundaria sufre quemaduras graves tras incendiarse su disfraz durante festejo de Día de Muertos

HUASCA DE OCAMPO, 29 DE OCT /NEWS HIDALGO/.-Una alumna de segundo grado de la Escuela Secundaria Teodomiro Manzano, ubicada en el municipio de Huasca de Ocampo, resultó con quemaduras de primer y segundo grado luego de que su atuendo confeccionado con hojas secas de maíz se incendiara al contacto con una veladora.
La víctima, identificada como Zayra «N», originaria de la comunidad de San Miguel Regla, participaba en las actividades escolares con motivo de las festividades de Día de Muertos cuando ocurrió el siniestro.
Compañeros y docentes reaccionaron de manera improvisada para sofocar las llamas que envolvían a la estudiante, logrando extinguir el fuego antes de solicitar apoyo médico de urgencia.
Debido a la severidad de las lesiones, la menor fue trasladada inicialmente a un nosocomio en la ciudad de Pachuca con apoyo de gestiones del ayuntamiento local y el DIF.
Ante la gravedad de las quemaduras, especialistas médicos determinaron su traslado urgente al Hospital de Traumatología «Magdalena de las Salinas» en la Ciudad de México, donde su estado de salud se reporta como reservado.
En grabaciones difundidas en redes sociales se observa el momento en que la estudiante corre desesperada al percatarse de las llamas, mientras los asistentes intentan sofocar el fuego entre gritos e incertidumbre por la carencia de equipo contra incendios.
Colapso de protocolos: Negligencia e improvisación en eventos escolares
El accidente ocurrido en la Secundaria Teodomiro Manzano pone en evidencia una grave omisión en los esquemas de prevención de riesgos dentro de los planteles educativos de la región. Permitir la manipulación de fuego directo —como veladoras encendidas— en espacios cerrados o de alta confluencia, aunado al uso de disfraces altamente inflamables elaborados con follaje seco, representa una falla elemental en la planeación de cualquier actividad escolar.
La respuesta observada tras la deflagración no solo reflejó pánico, sino una preocupante ausencia de brigadas capacitadas, extintores funcionales o mantas térmicas a la mano.
La seguridad de la comunidad estudiantil no puede quedar supeditada al auxilio empírico de testigos; las autoridades educativas y de Protección Civil están obligadas a establecer lineamientos estrictos que restrinjan el uso de pirotecnia y fuego real en altares escolares para evitar que una tradición termine en tragedia.
FOTO ILUSTRATIVA REALIZADA CON IA



