Políticas públicas deben garantizar el aprendizaje bilingüe e intercultural desde la infancia

PACHUCA DE SOTO, 05 ENE /NEWS HIDALGO/.- La desigualdad educativa que enfrentan las minorías lingüísticas en México, particularmente las personas sordas y los hablantes de lenguas indígenas, continúa reproduciendo rezagos estructurales que afectan su acceso, permanencia y desempeño en todos los niveles escolares, señaló Johan Cristian Cruz Cruz, profesor investigador del Área Académica de Ciencias de la Educación de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH).
El experto Garza explicó que cuando las y los niños sordos nacen en familias oyentes, en la mayoría de los casos se suele priorizar prótesis o implantes cocleares. “Cuando no adquieren ninguna lengua de señas en los primeros años, llegan a la escuela sin herramientas lingüísticas y cognitivas. Eso deriva en analfabetismo funcional y en trayectorias educativas muy limitadas”, señaló.
De manera similar, las infancias indígenas monolingües son colocadas en desventaja desde el aula, ya que muchos son diagnosticados erróneamente con trastornos de aprendizaje por no hablar español. Asimismo, la falta de docentes e intérpretes académicos contribuye a la reprobación, la deserción y la exclusión de estudiantes que requieren de una formación intercultural.
Actualmente, México cuenta con 68 lenguas originarias vivas, de las cuales cerca del 45% está en riesgo de desaparecer, esta situación también se refleja en la escuela, donde muchas de ellas ya no se transmiten a las nuevas generaciones y por lo tanto no tienen dominio pleno de su lengua materna ni del español, afectando la comprensión lectora, la escritura y el desarrollo escolar.
Johan Cruz enfatizó que las desigualdades comunicativas también son evidentes en ámbitos como la salud y la justicia, ya que la ausencia de intérpretes certificados provoca que las personas sordas o indígenas no comprendan las instrucciones médicas, los procesos administrativos o los procedimientos legales, lo que repercute en todos los aspectos de su vida. “El derecho a la educación se rompe cuando no hay acceso a la comunicación”, afirmó.
Finalmente, subrayó la necesidad de fortalecer las políticas públicas que garanticen la enseñanza bilingüe e intercultural desde el nacimiento. “Si queremos elevar el nivel educativo de estos grupos, debemos asegurar que todas las infancias, sordas, indígenas o hablantes de cualquier lengua minoritaria, accedan a una lengua completa desde el inicio de su vida escolar, porque sin lengua, no hay aprendizaje”, concluyó.



