Ciencia y Tecnología

Reemplazar el consumo de sustancias por conductas sociales también genera dependencia

SAN AGUSTIN TLAXIACA, 10 FEB /NEWS HIDALGO/. – Sustituir las adicciones a sustancias nocivas por conductas socialmente aceptadas que generan placer y bienestar puede provocar consecuencias que afectan la calidad de vida, explicó José Ángel Castillo Martínez, coordinador de la Clínica de Atención Psicológica del Instituto de Ciencias de la Salud (ICSa) de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH).

El experto Garza precisó que un patrón de dependencia surge cuando, ante situaciones de estrés, ansiedad, aburrimiento o enojo, se realiza una acción que genera alivio o tranquilidad, la cual queda registrada como positiva debido a la liberación de dopamina, un neurotransmisor que activa el circuito de recompensa del sistema nervioso central y funciona como señal de aprendizaje para repetirla cada vez que se presenta otra situación desagradable.

En el pasado, algunas personas recurrían al consumo de dulces para reemplazar el alcohol o el tabaco, pero hoy esta práctica ha sido sustituida por actividades como las compras, los videojuegos y las interacciones digitales, tales como chats, publicaciones y videos cortos, las cuales, aunque parezcan inofensivas, forman parte del mismo proceso adictivo que se desarrolla en el cerebro.

Estos comportamientos, que tienen mayor aceptación social, pueden volverse adictivos, porque aunque no generan los mismos efectos que las sustancias, pueden interferir en las relaciones personales, el desempeño académico o laboral, fomentar el aislamiento o provocar hábitos poco saludables, como una alimentación desequilibrada o el sedentarismo. Además, causan ansiedad y nerviosismo cuando no es posible llevarlos a cabo.

Ante esto, Castillo Martínez afirmó que la atención psicológica es fundamental para abordar estos procesos, ya que ayuda a mejorar la regulación emocional y a disminuir la necesidad de experimentar un único estímulo para sentir bienestar. Esto requiere combinar estrategias de respiración consciente y técnicas de relajación, mientras se refuerzan las habilidades comunicativas con otras personas.

Por ello, es importante diversificar las actividades diarias como una estrategia preventiva y practicar la autoobservación. “Hay que preguntarnos en qué invertimos nuestro tiempo y cómo esto nos ayuda o no, con la finalidad de analizar si nosotros o alguien cercano enfrenta un problema de dependencia”, refirió el coordinador Garza,  quien además invitó a la comunidad estudiantil a aprovechar los servicios gratuitos de psicología que ofrece la UAEH.

Mostrar más

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba