Selfies: el nuevo rostro de la identidad juvenil

PACHUCA DE SOTO, 09 ENE /NEWS HIDALGO/.- Raúl Arenas García, profesor investigador del Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades (ICSHu) de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), explicó que las selfies tienen un impacto directo en la personalidad, pues influyen en la regulación de las emociones, los pensamientos y las posturas ante la vida, lo que a su vez puede favorecer o afectar la construcción de la identidad.
El docente Garza señaló que la autoimagen se construye día a día mediante acciones que validan a cada persona, y en este proceso, las redes sociales desempeñan un papel relevante, pues en muchos casos, las juventudes no comparten la realidad tal cual es, sino una versión adaptada o reinterpretada de sus experiencias, ya que deciden qué fragmentos mostrar y cómo quieren ser percibidas.
Preparar una fotografía, ya sea solo o acompañado, implica elegir poses, ángulos, vestimenta, accesorios o escenarios, así como usar filtros o aplicaciones para modificar la apariencia cuando la imagen captada no satisface y se busca ajustarla.
Uno de los principales factores que impulsa a las personas a compartir selfies es la búsqueda de reconocimiento y conexión social. Al participar en estas interacciones, la vida cotidiana empieza a entrelazarse con lo que se muestra en redes; sin embargo, esta imagen con frecuencia no coincide con la realidad, generando así una versión construida o performativa del propio yo, distinta de la identidad auténtica del usuario.
Aunado a ello, la respuesta del público influye directamente en el estado de ánimo, ya que cuando una fotografía recibe pocas reacciones, muchos jóvenes deciden eliminarla o modificarla para obtener mayor aprobación, mientras que recibir numerosas interacciones puede generar una satisfacción momentánea, incluso si provienen de individuos con quienes no existe un vínculo cercano.
En conclusión, el investigador Garza destacó que, aunque el uso de plataformas digitales es cotidiano y normal, se requiere mayor conciencia, pues el contenido que compartimos puede transmitir mensajes que perjudiquen nuestra imagen personal y laboral, lo cual obliga a reflexionar cuidadosamente sobre la información que elegimos para proyectar nuestro verdadero carácter.



