Siembran alumnos del Instituto de Artes una milpa de reflexión ecológica y artística

PACHUCA DE SOTO, 28 OCT /NEWS HIDALGO/.- Eduardo Galindo Hernández, alumno de la Licenciatura en Teatro de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), busca reconectar a las personas con la tierra mediante la siembra de una milpa que trasciende la agricultura tradicional para convertirse en una obra de arte contemporáneo y denuncia social.
El Instituto de Artes (IA) alberga este espacio orgánico de 16 metros cuadrados, donde convergen plantas de maíz, frijol, haba, calabaza y girasoles. La instalación es el corazón de la investigación La milpa, intencionalidad agrícola frente a la crisis extractiva en el estado de Hidalgo, impulsada por el colectivo universitario Los Famosos Artistas.
La raíz de esta propuesta se encuentra en el Valle del Mezquital. A pesar de ser un granero nacional, la región sufre los estragos del riego con aguas residuales de la Presa Endhó. “Es incómodo estar en contacto con el olor del canal de aguas negras, sabiendo que con eso se riega lo que luego comemos”, lamentó Galindo. Al recordar a su abuelo trabajando esa misma tierra, el universitario sintió la urgencia de rescatar la dignidad del campo hidalguense.
Para canalizar esta inquietud, el cultivo se transformó en una intervención escénica. Lo que inició como una práctica agrícola evolucionó hacia el teatro documental y las caminatas exploratorias, formatos que permiten a la juventud cuestionar la profunda relación entre los seres humanos y la degradación de su territorio.
Esta fusión de saberes cobra vida cada lunes a través del Artequio, un punto de encuentro donde estudiantes y docentes integran sus propias disciplinas al huerto. Axel Gustavo Cuevas Butrón, integrante de la agrupación, explicó que el proceso de siembra detona nuevas creaciones: desde composiciones musicales inspiradas en el ciclo de la cosecha, hasta intervenciones visuales elaboradas con pigmentos naturales y textiles, bajo una estricta filosofía de sostenibilidad.
Para este grupo de jóvenes, la milpa dejó de ser solo un cultivo para erigirse como una poderosa metáfora: así como las distintas especies vegetales conviven para nutrir un ecosistema, el talento creativo y la memoria histórica pueden complementarse para visibilizar las crisis actuales. La propuesta continúa floreciendo como una fuente viva de aprendizaje, cuyo mensaje ya resuena en diversos foros académicos en el país.



