Aves convierten Ciudad Universitaria Tulancingo en un corredor ecológico

TULANCINGO, 31 JUL /NEWS HIDALGO/.- Después de observar a las aves en un ambiente natural y sin capturarlas, se logró documentar que Ciudad Universitaria Tulancingo, perteneciente a la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), funge como un corredor ecológico para al menos 47 especies tanto nativas como migratorias.
Andrea Paloma Zepeda Velázquez, encargada del Laboratorio de Fisiología y Patología Clínica del Área Académica de Medicina Veterinaria y Zootecnia del Instituto de Ciencias Agropecuarias (ICAp), explicó que entre 2021 y 2023 decidió monitorear la biodiversidad presente dentro del polígono de este espacio Garza, a fin de elaborar un catálogo de los ejemplares que lo usan como un refugio urbano de forma temporal o permanente.
De la fauna registrada, tres se encuentran en la categoría Amenazada de la NOM-059-SEMARNAT-2010: gorrión sabanero (Passerculus sandwichensis), garza nocturna corona clara (Nyctanassa violacea) y avetoro norteño (Botaurus lentiginosus), mientras que el halcón peregrino (Falco peregrinus anatum) y el gavilán pecho canela (Accipiter striatus) están catalogadas bajo la categoría de Protección especial.
La información recopilada servirá para sensibilizar a la comunidad universitaria y a la población en general sobre la necesidad de proteger los ecosistemas, así como implementar acciones que contribuyan a su preservación. Además, este seguimiento visual permitirá comprender mejor el estado del entorno, ya que esta fauna actúa como indicador natural de la calidad ambiental.
A partir de estos hallazgos, es posible impulsar acciones que se encuentren relacionadas con la medicina veterinaria preventiva, enfocadas en evaluar y monitorear el estado de salud de las poblaciones silvestres y que, a su vez, buscan realzar la importancia del cuidado y bienestar animal de aquellos ejemplares que se encuentran bajo resguardo humano.
“Este tipo de trabajos son necesarios para saber qué aves hay, porque si no conocemos lo que tenemos, ¿cómo las vamos a cuidar?, nosotros podemos verlas y pareciera que todas están sanas, pero, ¿realmente lo están?, ellas ocultan su malestar y dolor por instinto de supervivencia para no mostrar debilidad ante depredadores, por lo que se requiere dar seguimiento, porque si enferman, podría repercutir en la salud humana y el medio ambiente”, concluyó la docente Garza.



